La ceca más antigua de América
La Casa de Moneda de México es la institución más antigua de su tipo en el continente americano y una de las pocas en el mundo que ha operado ininterrumpidamente durante casi cinco siglos. Fundada el 11 de mayo de 1535 por cédula real del emperador Carlos I de España (Carlos V del Sacro Imperio), su historia atraviesa virreinato, independencia, imperios, repúblicas y modernidad. Hoy, en 2026, cumple 489 años acuñando piezas que, durante tres siglos, fueron la moneda más usada del planeta.
Fundación: 1535 — Carlos I de España y la Nueva España
A solo 14 años después de la caída de Tenochtitlan, la Corona española entendió que la enorme producción de plata en Nueva España (minas de Zacatecas, Pachuca, Taxco, posteriormente Guanajuato) requería una infraestructura monetaria local. Hasta entonces, el oro y la plata mexicanos viajaban en lingotes a España para ser acuñados allá.
La cédula del 11 de mayo de 1535 firmada por Carlos I autorizó la creación de una ceca en la ciudad de México. Sus primeras instalaciones se ubicaron en el Palacio Virreinal (hoy Palacio Nacional, en el costado de Moneda y Correo Mayor — de ahí los nombres de las calles).
Dato curioso: los primeros maestros de ceca eran nombrados directamente por el rey y juraban "no defraudar la ley ni el peso de la moneda". El cargo era vitalicio y hereditario.
Etapa virreinal: las macuquinas y los 8 reales (1535-1732)
Durante los primeros 200 años, la ceca produjo monedas a martillo: las llamadas macuquinas o "cob coins". El cospel se cortaba con tijeras de barras de plata, se calentaba al rojo y se golpeaba con troqueles a mazo.
- Denominación estrella: 8 reales (~27 g de plata 0.930).
- Diseño: cruz de Jerusalén / escudo de Castilla y León con marca Mo y ensayador.
- Producción: millones de piezas anuales, transportadas en flotas a España y a través del Galeón de Manila hacia Asia.
Las macuquinas mexicanas fueron la moneda de comercio internacional por defecto en el Pacífico y el Atlántico durante 200 años, llegando a ser aceptadas en China, Filipinas, India y África.
Modernización: las columnarias (1732-1772)
En 1732, Felipe V introdujo la prensa de volante (screw press), revolucionando la acuñación. La nueva moneda columnaria era:
- Redonda y uniforme en peso y diámetro.
- Con cordoncillo en el canto para evitar cercenamiento.
- Con diseño de dos hemisferios coronados y Columnas de Hércules con leyenda PLVS VLTRA.
Estas piezas, llamadas "pillar dollars" en mercados anglosajones, se consideraron las mejores acuñadas del mundo en su época. Establecieron al peso mexicano como moneda de reserva global de facto del siglo XVIII.
Bustos borbónicos (1772-1821)
Carlos III modernizó nuevamente el diseño introduciendo el busto del rey en el anverso:
- Carlos III (1772-1789)
- Carlos IV (1789-1808)
- Fernando VII (1808-1821) — incluyendo los famosos "bustos imaginarios" (Fernando VII estaba prisionero de Napoleón cuando se acuñaban estas monedas, así que los grabadores americanos imaginaban su rostro).
Esta etapa coincide con la Guerra de Independencia (1810-1821), cuando la ceca de México operó normalmente al servicio realista mientras cecas insurgentes (Zacatecas, Chihuahua, Guanajuato, Durango, Guadalajara) acuñaban monedas para la causa independentista.
Independencia e Iturbide (1821-1823)
Tras la consumación de la Independencia en septiembre de 1821, Agustín de Iturbide se proclamó emperador y la Casa de Moneda acuñó las primeras monedas mexicanas independientes:
- 8 reales con busto de Iturbide (1822-1823)
- Diseño: águila imperial coronada en reverso.
- Tirada baja: la mayoría son rarezas hoy.
Caído el Imperio en 1823, la república adoptó nuevos diseños.
Primera República y los 8 reales republicanos (1824-1897)
La nueva república estableció el famoso diseño del "Cap and Rays" (águila republicana sobre nopal con serpiente, rodeada de rayos solares y gorro frigio), que se mantuvo en los 8 reales durante 73 años prácticamente sin cambios — un récord en numismática moderna.
- Ley: 0.903 (más alta que las borbónicas).
- Peso: 27.07 g.
- Acuñadas en 13 cecas distintas: Mo, Zs, Go, Ca, Cn, Do, Pi, Ho, Ga, Oa, A, Ce, EoMo.
Durante este periodo, la ceca de México competía con cecas regionales que se abrían y cerraban según las necesidades militares y económicas del país.
El Imperio de Maximiliano (1864-1867)
El Segundo Imperio Mexicano acuñó monedas con el busto de Maximiliano de Habsburgo:
- Pesos en plata con leyenda MAXIMILIANO EMPERADOR.
- Águila imperial mexicana en reverso.
- Centavos en cobre/bronce con denominaciones decimales (primera vez en México).
Tras el fusilamiento de Maximiliano en 1867, las monedas imperiales se fundieron masivamente. Las que sobrevivieron son hoy piezas históricas codiciadas.
Porfiriato y centralización (1876-1911)
Porfirio Díaz modernizó la economía y centralizó la acuñación:
- 1869: transición al sistema decimal con el peso (también 27.07 g de plata 0.903).
- 1905: cierre forzoso de las cecas regionales (Zacatecas, Guanajuato, Hermosillo, Culiacán, Guadalajara, Chihuahua) por decreto presidencial. Toda la acuñación queda en la ceca de México.
- 1910: acuñación del peso "Caballito" (centenario de la Independencia), con María Anaya a caballo, considerado uno de los diseños más bellos de la numismática mundial.
Revolución Mexicana (1910-1920)
Durante la revolución, la ceca de México siguió operando bajo los gobiernos sucesivos (Madero, Huerta, Carranza, Obregón). Distintas facciones revolucionarias también emitieron monedas de necesidad en sus territorios (Villa, Zapata, ejércitos del norte), pero la Casa de Moneda institucional mantuvo su rol oficial.
Banxico y la era moderna (1925-presente)
En 1925 se creó el Banco de México (Banxico) y la Casa de Moneda pasó a operar bajo su autoridad como organismo descentralizado. Hitos posteriores:
- 1947: reducción de la pureza de plata circulante a 0.500.
- 1957: desaparición de la plata de la circulación cotidiana.
- 1968: Juegos Olímpicos México 1968 — emisión de la primera serie conmemorativa moderna importante.
- 1970 y 1986: monedas conmemorativas de los Mundiales.
- 1982: lanzamiento de la Onza Libertad en plata 0.999 — la moneda bullion oficial mexicana.
- 1992: mudanza de la planta principal a San Luis Potosí, dotada de tecnología de última generación. La sede histórica del centro de la CDMX se convierte en museo numismático.
- 1993: nuevo peso (1 nuevo peso = 1,000 viejos pesos), nueva familia de monedas.
- 1996: familia C definitiva, sin "nuevo" en el nombre.
- 2008-2010: serie Bicentenario y Centenario (37 monedas $5).
- 2026: monedas conmemorativas del Mundial 2026 (México, EE.UU., Canadá).
La Casa de Moneda hoy: tecnología y producción
Las instalaciones de San Luis Potosí (operativas desde 1983, modernizadas en 1992) cuentan con:
- Prensas alemanas Schuler de última generación, capaces de acuñar 750 monedas por minuto con presiones de varios cientos de toneladas.
- Líneas separadas para monedas circulantes, conmemorativas, medallas oficiales y bullion (Onza Libertad).
- Laboratorios de control de calidad metalúrgico con XRF y prensas de prueba.
- Galvánica propia para acabados especiales.
Productos actuales:
- Monedas circulantes ($1, $2, $5, $10, $20) para Banxico.
- Onza Libertad y fracciones (plata y oro 0.999).
- Series conmemorativas (Bicentenario, estados, Mundial 2026, etc.).
- Medallas oficiales del gobierno mexicano y de instituciones (premios, condecoraciones, eventos).
- Acuñación por encargo para gobiernos extranjeros y organizaciones internacionales.
El antiguo edificio: Museo Numismático Nacional
El edificio original de la Casa de Moneda en la calle de Moneda #4, frente al Palacio Nacional, alberga hoy el Museo Nacional de las Culturas del Mundo y partes del Museo Numismático. Visitarlo es caminar por 489 años de historia económica de México: desde las salas donde se acuñaban macuquinas a martillo en el siglo XVI hasta las prensas de volante del XVIII y los talleres porfirianos.
Datos curiosos para terminar
- La marca de ceca Mo (Mexico Officina) es la única que ha sobrevivido desde 1535 hasta hoy de todas las cecas españolas en América.
- En el siglo XVIII, la Casa de Moneda de México acuñaba más plata que todas las cecas europeas juntas.
- Las prensas Schuler actuales pueden acuñar piezas con microtexto y diseños holográficos prácticamente imposibles de falsificar.
- El archivo histórico de la Casa de Moneda preserva documentos firmados por reyes españoles, presidentes mexicanos y los grandes grabadores numismáticos del país.
Conclusión
La Casa de Moneda de México no es solo una fábrica de monedas: es un patrimonio vivo de casi cinco siglos. Acuñó la moneda que conquistó Asia y financió Europa, sirvió a virreyes, emperadores, dictadores y presidentes, y hoy produce piezas modernas con tecnología de punta sin perder su marca Mo original. En 2026, mientras emite las conmemorativas del Mundial, sigue siendo lo que fue desde 1535: el corazón monetario de México y la abuela de todas las casas de moneda de América.