En resumen

Banxico acuñó una moneda de plata para cada uno de los 32 estados de México, y luego lo hizo dos veces. Aquí está la guía completa de las 100 pesos de los Estados: qué son, la diferencia entre la versión Escudo y la Cultural, por qué el centro de plata importa, cómo armar la colección y la lista de las 64 fichas para que caces la de tu tierra.

La primera vez que agarré una 100 pesos de un estado no supe qué tenía en la mano. Un centro plateado, un anillo dorado, y en el reverso un escudo que reconocí de inmediato porque era el de mi estado. Ahí me cayó el veinte: Banxico hizo una moneda de plata para cada rincón del país. Y si tú eres de Jalisco, de Oaxaca, de Nuevo León o de donde sea, existe una dedicada a tu tierra.

Esta es de las series que todos terminamos queriendo. No por rara, sino por personal. Es difícil que un coleccionista mexicano vea la de su estado y no la quiera juntar. La agarras, lees el nombre de tu entidad grabado en plata, y ya no la sueltas. Así de simple funciona esta serie.

Qué son las 100 pesos de los Estados

Son monedas de 100 pesos bimetálicas: un centro de plata rodeado por un anillo de otro metal. Ese centro de plata es lo que las separa de una moneda cualquiera de circulación. No son para el cambio del pan, son para coleccionar y para guardar.

Banxico dedicó una moneda a cada entidad federativa: los 31 estados más la Ciudad de México, o sea 32 en total. Cada una lleva en el reverso algo que representa a esa entidad. En el anverso comparten el Escudo Nacional, como toda moneda mexicana.

La gracia es el ángulo local. No es una serie abstracta de fechas y tirajes. Es tu estado, en plata, con su símbolo. Por eso pega tanto entre los que juntamos monedas mexicanas. Cuando alguien de Yucatán ve la suya al lado de la de Chihuahua, no está viendo dos monedas iguales con distinto nombre: está viendo dos pedazos de país distintos, cada uno con lo suyo.

Dos series en una: Escudo (2003) vs Cultural

Aquí está lo que casi nadie te explica claro. No es una serie de 32 monedas. Son 64. Porque Banxico hizo el ejercicio dos veces, en dos fases distintas.

Primera fase, la Escudo (2003). La reconoces porque el reverso muestra el escudo de armas del estado. Todas las de esta fase llevan fecha 2003. Es la versión más institucional, directa: el símbolo oficial de la entidad y ya. Si tu estado tiene un escudo con águila, con un cerro, con herramientas o con lo que sea que lo represente, aquí lo vas a ver acuñado en plata.

Segunda fase, la Cultural. Aquí Banxico cambió el enfoque. En vez del escudo, el reverso muestra un elemento cultural o un monumento representativo del estado. Es la versión más vistosa, la que tiene diseño con personalidad. La mayoría de estas piezas salieron con fecha 2005, pero ojo: no todas. El Estado de México salió en 2006, y Sonora, Tabasco y Tamaulipas hasta 2007. Así que si buscas la Cultural de esos cuatro y la fecha no es 2005, no te asustes, está bien.

Esas fechas raras no son un capricho ni un error de acuñación. El decreto marca las ventanas oficiales de cada fase. La Escudo se acuñó hasta el 31 de diciembre de 2006, y su orden de emisión fue alfabético descendente, o sea empezando por Zacatecas y terminando en Aguascalientes. La Cultural se acuñó del 2 de mayo de 2004 al 31 de diciembre de 2007, en orden alfabético ascendente, al revés que la anterior: de Aguascalientes hacia Zacatecas. Como la ventana de la Cultural llegaba hasta finales de 2007, los últimos estados en salir cargaron con las fechas 2006 y 2007. Por eso el Estado de México, Sonora, Tabasco y Tamaulipas no son 2005: les tocó el final de la fila.

Entonces cada estado tiene dos monedas: su Escudo 2003 y su Cultural. 32 por 2 igual a 64 fichas. Si quieres la serie completa completa, son 64. Si te conformas con una versión, son 32.

Versión Fecha Qué muestra el reverso Orden oficial de emisión
Escudo 2003 El escudo de armas del estado Alfabético descendente (Zacatecas a Aguascalientes)
Cultural 2005 (algunas 2006/2007) Un elemento cultural o monumento del estado Alfabético ascendente (Aguascalientes a Zacatecas)

La Cultural es la joya: cada estado, su símbolo

Si la Escudo es la versión seria, la Cultural es la que enamora. Banxico dejó de repetir el escudo oficial y se puso a retratar lo que de verdad hace único a cada estado: un monumento, una zona arqueológica, un edificio histórico, un elemento de la identidad local. El resultado es que las 32 Culturales, vistas juntas, son casi un recorrido por el país.

Y esto no fue al aventón. El decreto oficial fijó las reglas del juego: el motivo de cada Cultural tenía que salir de una lista concreta de temas. Arquitectura, arte, ciencia, fauna, flora, trajes o bailes típicos, o zonas geográficas de interés del estado. Esos eran los carriles permitidos. Cada estado propuso su propio motivo dentro de esas categorías, y si algún estado no lo presentaba a tiempo, Banxico se lo diseñaba. Por eso cuando veas la Cultural de tu estado y te preguntes por qué eligieron ese monumento o esa especie o ese edificio, la respuesta es que alguien en tu entidad lo propuso dentro de esas siete categorías oficiales. No es azar, es identidad local elegida a propósito.

Sin inventarte nada, hay estados donde el motivo es de esperarse por su historia y su patrimonio. Yucatán es tierra maya, con Chichén Itzá y una tradición prehispánica enorme, así que su Cultural tira por ese lado del legado maya. La Ciudad de México carga siglos de historia encima, del Templo Mayor al Centro Histórico, y su pieza refleja ese peso cultural. Oaxaca es de los estados con más identidad indígena y arqueológica del país, con Monte Albán y Mitla a la mano. Chiapas, con Palenque y su selva, también tira por el lado de su patrimonio propio.

No me voy a lanzar a decirte el monumento exacto de cada uno de los 32, porque el chiste de esta serie es justamente que agarres la de tu estado y descubras qué eligió Banxico para representarte. Lo que sí te puedo asegurar es la regla general: cada Cultural muestra un monumento o un símbolo representativo de esa entidad. Cuando tengas la tuya en la mano, checa el reverso con calma. Muchos coleccionistas de esta serie ni sabían qué monumento traía la de su estado hasta que la tuvieron enfrente.

Por eso vale la pena verla como colección temática, no solo como 32 discos de plata. Es un mapa cultural de México acuñado, y tú vas armando ese mapa pieza por pieza.

La composición: por qué el centro de plata importa

Esto es lo que de verdad distingue a estas monedas de cualquier bimetálica de las que traes en la bolsa. El centro de plata no es un decir. Es plata de ley, y aquí viene el dato exacto que casi nadie te da bien: según el decreto oficial del DOF, la moneda de circulación (la común, la del catálogo, la que tú tienes) trae en su centro plata Sterling ley 0.925, con 15.552 gramos de plata pura adentro. Eso es media onza troy de plata en el corazón de la moneda. No es .999, es 0.925 Sterling, y ese es el número correcto para la pieza de todos los días.

Lo aclaro porque hay mucha confusión con esto, y es la confusión que aprovecha el coyote. Vas a ver por ahí que dicen que estas monedas son plata .999 o plata pura. Para la moneda de circulación, eso está mal. La ley .999 existe en esta serie, pero en otras dos versiones distintas que casi nadie tiene, y de esas te hablo en la siguiente sección. La que trae la gente en la mano es Sterling 0.925.

El decreto también fija las medidas exactas: 39 milímetros de diámetro, canto estriado discontinuo, ceca Mo de la Casa de Moneda de México en el reverso, grafila perlada alrededor. El peso del centro de plata es de 16.812 gramos en total, de los cuales 15.552 son plata pura y el resto es cobre de liga. El anillo que rodea ese centro es una aleación de bronce-aluminio, no plata. Estos números no son adorno: son tu herramienta para verificar que una pieza es legítima y no una réplica.

¿Por qué importa el centro de plata? Por dos razones.

La primera es física. Una moneda con centro de plata pesa distinto, se siente distinto y se comporta distinto con el tiempo. La plata es un metal noble, pero también reacciona: se puede manchar, se puede poner oscura si la guardas mal, si la tocas con los dedos sudados o si la dejas en una cápsula corriente que no la protege. Por eso el estado de conservación en estas piezas pesa doble. Un centro de plata manchado u oxidado baja mucho el atractivo de la moneda.

La segunda es de valor. Ese centro de plata le da a la pieza un piso, un valor de metal que una moneda de puro cuproníquel no tiene. Pero aquí viene mi advertencia de siempre, y la voy a repetir más abajo: el valor de estas monedas no está en el gramaje de plata, está en la colección. La plata es el suelo, no el techo. Quien te la quiera vender como si fuera un lingote disfrazado te está viendo la cara.

Cuando revises una, lo primero que checas es ese centro. Que tenga brillo, que no esté opaco, que no traiga manchas negras ni verdosas de oxidación. La plata bien cuidada se ve limpia y con lustre. La plata maltratada se nota a leguas. Compara siempre con la foto de la ficha del catálogo antes de decidir.

No es una, son tres: circulación, plata pura y oro

Aquí está el hallazgo que separa al que sabe del que no, y la razón por la que ves precios que no cuadran en internet. Cuando lees el decreto oficial completo, te das cuenta de algo que casi nadie explica: bajo el mismo nombre y con el mismo motivo, Banxico acuñó tres versiones distintas de esta moneda, cada una en un metal diferente. No es la misma pieza a distinto precio. Son tres monedas distintas. Por eso alguien te dice que su 100 pesos vale una fortuna y otro te dice que la suya vale poco, y los dos pueden tener razón: no están hablando de lo mismo.

Te las desgloso, porque distinguirlas es lo que te salva de que te vean la cara.

La bimetálica de circulación. Esta es la común. Es la del Artículo Primero del decreto, la que trae la gente, la del catálogo de Pesoteca. Centro de plata Sterling ley 0.925 con media onza troy de plata pura adentro, anillo de bronce-aluminio, 39 milímetros. Es la que juntas por estado, la que busca el coleccionista mexicano de a pie. Cuando en este artículo hablo de las 64 fichas, hablo de esta. Es plata de ley, sí, pero no es plata pura.

La onza de plata pura. Esta es otra cosa. El Artículo Segundo del decreto establece una versión con valor nominal de 10 pesos (no 100), ley 0.999, una onza troy completa de plata pura, 40 milímetros. Es una pieza numismática aparte, de las que se acuñan en menor cantidad y se van directo a colección. Si alguien te ofrece una "100 pesos de estado en plata pura .999", ojo: o te está confundiendo la de circulación con esta, o de verdad trae la onza, que es una moneda distinta y más cara.

La bimetálica de lujo, oro más plata. Esta es la premium. El Artículo Tercero describe la joya de la serie: centro de oro puro ley 0.999 y anillo de plata pura ley 0.999, 34.5 milímetros, canto liso. Oro y plata, ambos puros. Esta es la versión de colección de alto vuelo, la que casi nadie tiene y la que alcanza los precios más altos. Si ves una 100 pesos de estado carísima, probablemente sea esta, no la de circulación.

Versión Metal Ley Facial Diámetro
Circulación (la común) Plata Sterling + bronce-aluminio 0.925 100 pesos 39 mm
Onza de plata pura Plata pura 0.999 10 pesos 40 mm
Lujo oro y plata Oro puro + plata pura 0.999 100 pesos 34.5 mm

Así que cuando alguien te pregunte cuánto vale su 100 pesos de estado, la primera pregunta de vuelta es: ¿cuál de las tres? La de circulación en Sterling 0.925 es lo que casi todo mundo tiene y de lo que trata el resto de esta guía. Las de .999, la onza y la de oro, son piezas distintas, más raras y más caras, y no las confundas con la común solo porque comparten nombre. Ese es justo el enredo que el coyote usa para venderte una corriente a precio de premium, o para pagarte una premium a precio de corriente si eres tú el que vende.

La lista completa por estado

Aquí están las 64. Las agrupé por región para que sea más fácil de navegar. Cada estado trae su liga a la Escudo y a la Cultural. Consigue la que te toque.

Norte

Centro

Sur y sureste

Son 32 estados, cada uno con sus dos versiones. Cuéntalas: 64 fichas.

Por qué es la serie que todos quieren completar

Hay tres cosas que la hacen distinta.

La primera es la plata. Ese centro de plata le da peso real a la moneda, en lo físico y en lo que representa. No es la misma emoción juntar monedas de circulación que juntar plata dedicada a tu tierra.

La segunda es el ángulo personal. Todos somos de algún lado. El de Michoacán quiere la de Michoacán, el chilango quiere la de la Ciudad de México, el regio quiere la de Nuevo León. Es de las pocas series donde la moneda te habla directo, porque trae tu estado.

La tercera es la belleza de la fase Cultural. Cuando Banxico pasó del escudo al elemento cultural, las monedas ganaron carácter. Cada reverso es distinto, con un monumento o un símbolo propio de la entidad. Ver las 32 Culturales juntas es ver un mapa cultural del país en plata.

Y una cosa honesta: no tienes que ir por las 64 de golpe. Mucha gente empieza por la de su estado, luego la de sus papás, luego la del estado donde vive. Se arma solo. Cerrar las 64 es una meta de largo plazo, y está bien que así sea.

Estrategias para completar las 32 (o las 64)

Meterte a esta serie sin plan es la manera más fácil de gastar de más y frustrarte. Te dejo las rutas que de verdad funcionan, según cómo seas de coleccionista.

Empieza por la de tu estado. Es la obvia y es la correcta. La de tu tierra es la que más significado tiene y la que más ganas te van a dar de seguir. Consíguela primero, en su versión Escudo y en su Cultural, y ya llevas dos de 64. Ese arranque emocional es lo que te mantiene en la búsqueda.

Ruta por versión: primero completa las Escudo, luego las Cultural. Esta es buena si te gusta el orden. Las 32 Escudo son todas 2003, así que es un bloque parejo y cerrado: cuando tienes las 32, sabes exactamente qué te falta y qué no. Después te avientas las 32 Culturales, que son el bloque más vistoso. Terminas una fase completa antes de empezar la otra, y eso da satisfacción.

Ruta por versión al revés: ve directo por las Cultural. Muchos coleccionistas solo quieren las bonitas. Si no te alcanza el tiempo o el presupuesto para las 64, quedarte con las 32 Culturales es una colección redonda y con más carácter visual. No tiene nada de malo. Serie completa de una versión sigue siendo serie completa.

Ruta por región. Si eres del norte, junta primero Baja California, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y compañía. Ir cerrando por bloques geográficos te da metas chicas y alcanzables en vez de una montaña de 64 de un jalón. Además, en ferias y grupos a veces alguien suelta un lote de estados vecinos junto, y ahí avanzas rápido.

Ruta afectiva. La de tu estado, la de tus papás, la del estado donde estudiaste, la de donde vive tu pareja. Vas juntando por historia personal y cada pieza tiene un porqué. Esta es la más bonita para el que colecciona por gusto y no por completismo.

Elijas la ruta que elijas, lleva tu control. Anota qué tienes en Escudo y qué en Cultural. El coleccionador digital de Pesoteca te sirve justo para eso: marcar cuáles ya conseguiste y ver de un vistazo qué te falta.

Cuáles son más difíciles de conseguir

Aquí te tengo que ser honesto: Banxico no publica de forma clara y accesible los tirajes exactos de cada una de estas 64 en un solo lugar fácil de leer, y yo no te voy a inventar números. Lo que sí puedo decirte son las señales generales que hacen que una pieza cueste más trabajo de encontrar. Úsalas como brújula, no como dato duro.

Las Cultural de fecha rara. Recuerda que Sonora, Tabasco y Tamaulipas salieron hasta 2007, y el Estado de México en 2006. Al salir en un año distinto al grueso de la serie, a veces se distribuyeron o se guardaron distinto, y en el mercado secundario se ven con menos frecuencia que las 2005 comunes. No es regla de oro, pero es un patrón que muchos coleccionistas notan.

Las de estados chicos o menos coleccionados localmente. Suena raro, pero a veces la de un estado con menos coleccionistas activos aparece menos en los grupos, simplemente porque hay menos gente moviéndola. No es que sea más rara de origen, es que se cruza menos en el mercado.

Las que ya están en manos de coleccionistas serios. Muchas de estas monedas ya están juntadas, en cápsulas, en colecciones cerradas que no se van a deshacer. Eso reduce la oferta que circula. Las que quedan sueltas en ferias son las que vas a poder cazar.

Mi consejo: no te obsesiones de entrada con adivinar cuál es la más difícil. Empieza a juntar, y las difíciles se van a revelar solas cuando lleves 50 y te falten las mismas que a todos les faltan. Ahí sabrás cuáles son las duras, por experiencia propia y no por un rumor de internet.

El ángulo de inversión: plata más coleccionismo

Mucha gente me pregunta si estas monedas son buena inversión. Mi respuesta es matizada, y te la doy sin humo.

Por un lado, sí tienen un piso de plata. El centro es plata de ley, y la plata como metal tiene su propio valor de mercado que sube y baja. Eso le da a la moneda un suelo que una pieza de puro cuproníquel jamás va a tener. Si el mundo se acaba, tu 100 pesos de los Estados al menos trae plata adentro.

Pero, y este pero es grande, el valor real de estas piezas no es el gramaje de plata. Es el coleccionismo. Una moneda de esta serie bien conservada, sin circular, con su centro de plata limpio, vale por lo que es: una pieza dedicada a un estado, parte de una serie que la gente quiere completar. Ese valor de colección es lo que la hace interesante, no el peso en plata.

Entonces, ¿son inversión? Como colección, pueden serlo si las cuidas bien y la demanda por completar la serie se mantiene. Como lingote de plata disfrazado, no. Si alguien te la quiere vender puramente por su contenido de plata multiplicado por el precio del metal, desconfía: te está ignorando lo más valioso, que es que sea una moneda de esta serie.

Mi postura de coleccionista: cómprala porque te gusta, porque es la de tu estado, porque quieres cerrar la serie. Si además con el tiempo se aprecia, qué bueno. Pero no entres a esto pensando que vas a hacer un negocio de metales. Ese no es el juego aquí.

Errores al comprar la de tu estado

Esta parte es la que te ahorra dinero. Son los tropiezos clásicos que veo con esta serie, y con casi cualquier pieza que se venda en México.

Confundir la Escudo con la Cultural. El error más común de novato. Alguien te ofrece la de tu estado y tú crees que es la única, cuando en realidad hay dos. A veces el vendedor te vende la Escudo 2003 como si fuera la Cultural bonita, o al revés. Aprende a distinguirlas de un vistazo: escudo de armas en el reverso es la Escudo; monumento o elemento cultural es la Cultural. Checa la fecha también. No pagues precio de una por la otra.

Pagar precio de rareza por una pieza corriente. El truco de siempre. El vendedor formal te pinta la moneda como rarísima para justificar un sobreprecio. La mayoría de los vendedores formales en México le tiran más a estafarte que a promover el coleccionismo, y con estas monedas el cuento es fácil de armar porque traen plata. No sueltes el dinero solo porque el señor de la tienda te dijo que era difícil. Compara con la ficha del catálogo y con lo que piden en los grupos antes de pagar.

Comprar una circulada como si fuera sin circular. El clásico. Te venden una moneda gastada, con el centro de plata manchado u opaco, al precio de una UNC nuevecita. Revisa el centro de plata con luz: que brille, que no traiga rayones ni manchas negras. Una circulada vale menos, punto. No pagues UNC por algo usado.

Caer con una falsa. Con piezas que traen plata siempre existe el riesgo de la fayuca. Alguna réplica, algún centro que no es plata de verdad. Si el precio es sospechosamente bajo o el vendedor no te da confianza, déjala pasar. Sale otra. Una serie tan larga siempre da segundas oportunidades.

No revisar antes de pagar. El error que engloba a todos los demás. Antes de dar el dinero, ten la ficha del catálogo abierta, compara el diseño, la fecha, el estado del centro de plata. Si algo no cuadra, no cuadra. La prisa es amiga del revendedor.

A mí en la feria de Azcapotzalco me tocó ver de todo con esta clase de piezas. El que va con calma y con la ficha en la mano no cae. El que va con antojo y con el dinero caliente, sí.

Cómo cazar la de tu estado

Estas monedas ya no las agarras en un banco. Salieron hace veinte años, así que se cazan en el mercado secundario: tiendas numismáticas, ferias y grupos de coleccionistas.

En CDMX yo las he visto en tiendas del Centro y en la feria de Azcapotzalco. Si eres de otro estado, los grupos de Facebook como Numismática Mexicana son buen punto de partida para preguntar y comparar. No tengas prisa: si se te pasa una, sale otra. Es una serie que sí se mueve.

Antes de soltar el dinero, revisa el centro de plata: que no esté manchado ni oxidado, que tenga brillo. Compara con la ficha de la moneda aquí en Pesoteca antes de pagar. Si el vendedor no te da confianza, déjala pasar. Sale otra.

Y no confundas: el valor de estas piezas está en la colección, en juntar tu estado y en cerrar la serie, no en el metal por gramo. No caigas con quien te la quiere vender como inversión de plata pura.

¿Ya tienes la de tu estado? Súbela al foro y compártela, que alguien más de tu tierra la anda cazando. ¿Y cuál es la que llevas años sin poder cerrar? Dilo ahí, que a lo mejor alguien la tiene guardada. Si vas por la serie completa, checa el hub de la serie 100 pesos Estados y el directorio de tiendas para encontrar dónde conseguir las que te faltan.