En 2010 México celebró dos aniversarios grandes al mismo tiempo: el Bicentenario de la Independencia (1810) y el Centenario de la Revolución (1910). El Banco de México los conmemoró con una pareja de billetes que salió a circular en 2009: el de 200 pesos con Miguel Hidalgo y el de 100 pesos con una locomotora. Si guardaste alguno, aquí te decimos qué tienes.

El billete de 200 pesos del Bicentenario de la Independencia

Billete de 200 pesos conmemorativo del Bicentenario de la Independencia, con Miguel Hidalgo y el estandarte insurgente

El billete de 200 pesos conmemorativo muestra en el anverso a Miguel Hidalgo y Costilla con el estandarte insurgente (la imagen del inicio de la Guerra de Independencia), basado en una obra del pintor Jesús Enrique Emilio de la Helguera. En el reverso está el Ángel de la Independencia, en Paseo de la Reforma, acompañado de un gorro frigio estilizado que simboliza la libertad.

Es un billete conmemorativo, distinto del común de 200 pesos de esa época (el de Sor Juana). Salió a circular el 23 de septiembre de 2009, impreso en papel algodón.

La imagen de Hidalgo no es cualquier retrato: viene de la obra "Don Miguel Hidalgo" del pintor Jesús Helguera, el mismo autor de los calendarios que colgaban en tantas cocinas y talleres mexicanos del siglo XX. Esa estampa de Hidalgo con el estandarte de la Virgen de Guadalupe, avanzando al frente de la insurgencia, es probablemente la imagen mental que la mayoría de los mexicanos tiene del Padre de la Patria. Que Banxico la eligiera para el billete del Bicentenario no fue casualidad: buscaba la imagen más reconocible del inicio de la Independencia.

El reverso, con el Ángel de la Independencia, cierra la idea: del grito de Dolores en 1810 al monumento que corona Paseo de la Reforma, un siglo de historia en una sola pieza.

El billete de 100 pesos del Centenario de la Revolución

Billete de 100 pesos conmemorativo del Centenario de la Revolución, con una locomotora y una soldadera Adelita

Su pareja es el billete de 100 pesos conmemorativo de la Revolución, uno de los diseños más queridos por los coleccionistas. En el anverso lleva una locomotora cargada de tropas revolucionarias, acompañada de una soldadera (una Adelita), basada en una fotografía histórica del Archivo Casasola. El tren fue el gran transporte de la Revolución, así que la imagen es de las más simbólicas de esa época.

En el reverso está un fragmento del mural de David Alfaro Siqueiros "Del Porfirismo a la Revolución", que se conserva en el Castillo de Chapultepec. Está impreso en polímero y también salió el 23 de septiembre de 2009.

Ojo con no confundirlo: el común de 100 pesos de esa época es el de Nezahualcóyotl. El conmemorativo es el de la locomotora, de tiraje acotado.

Por qué esta pareja es especial para coleccionar

Los dos billetes forman un set: se emitieron juntos, conmemoran los dos grandes movimientos que fundaron el México moderno, y muchos coleccionistas los buscan en pareja. Al ser conmemorativos de tiraje acotado, se cotizan distinto que los billetes comunes de la misma denominación.

Como siempre, lo que manda es la conservación:

  • Un ejemplar sin circular, con folio bajo o capicúa, o con un error de impresión, vale varias veces su facial.
  • Uno gastado y común vale mucho menos de lo que dice internet.
  • La pareja completa (200 + 100) sin circular es el objetivo del coleccionista de conmemorativos.

Para ubicar el valor real del tuyo, usa el buscador de cuánto vale mi billete. Y si tienes uno con algún detalle raro, súbelo al foro: entre la comunidad te decimos qué tienes.

Cómo identificar el tuyo y no confundirlo

La confusión más común es pensar que cualquier billete de 100 o 200 pesos de esa época es el conmemorativo. No lo es. Aquí va la guía rápida:

  • El de 100 conmemorativo tiene la locomotora y dice "Centenario de la Revolución Mexicana". El común de 100 de esos años es el de Nezahualcóyotl (el rey poeta), con el Templo Mayor al reverso. Si el tuyo no tiene la locomotora, es el común.
  • El de 200 conmemorativo tiene a Hidalgo con el estandarte y dice "Bicentenario de la Independencia de México 1810-2010". El común de 200 de esos años es el de Sor Juana, verde, con la hacienda de Panoaya. Si el tuyo tiene a la monja y no al cura, es el común.

Otra cosa que revisan los coleccionistas es el folio: los números de serie bajos (empezando por A0000...) o capicúas valen más. El billete de la foto de este artículo, por ejemplo, es el folio A0000100, uno de los primeros impresos.

Un poco de historia detrás de los diseños

Lo bonito de estos dos billetes es que no son retratos fríos: cuentan una escena. El de Hidalgo viene de la pintura de Jesús Helguera, la imagen del prócer que todos tenemos en la cabeza. El de la locomotora viene de una fotografía real del Archivo Casasola, el gran archivo gráfico de la Revolución: ese tren cargado de tropas y la Adelita al frente son historia documentada, no ilustración inventada.

El reverso del de 100 es todavía más ambicioso: reproduce un fragmento del mural "Del Porfirismo a la Revolución" de David Alfaro Siqueiros, uno de los tres grandes muralistas mexicanos. Es decir, en un billete de circulación cabe un pedazo de la gran pintura mural mexicana. Pocos países meten a sus muralistas en el dinero de diario.

Por eso, más allá del valor de mercado, estos billetes valen como objetos: son México contándose a sí mismo en papel.

Para seguir leyendo

México también conmemoró en el dinero el Centenario de la Constitución de 1917, con el billete de 100 pesos de Carranza. Si te interesa el valor, revisa los billetes mexicanos más valiosos en 2026, y si quieres empezar a juntar papel, lee la guía de notafilia mexicana.