A septiembre de 2021, por cada millón de billetes auténticos que circulaban en México había 39.4 falsos rondando de mano en mano. Esa es la foto general que da el Banco de México, pero el promedio miente un poco: no todos los billetes se falsifican por igual, y algunos cargan con una proporción mucho más alta que otros. Si usas efectivo (en la tienda, en el mercado, en el cambio del taxi), vale la pena entender qué dice ese número y cuál de tus billetes es el más apetecido por los falsificadores.

Qué mide el PPM y por qué importa

La cifra que usa Banxico se llama PPM: piezas falsas retiradas de circulación por cada millón de piezas auténticas en circulación. Es una tasa, no un conteo bruto, y por eso sirve para comparar denominaciones que tienen volúmenes de circulación muy distintos.

Un PPM más alto significa más billetes falsos por cada millón de legítimos. Punto. No mide cuántos falsos hay en total en el país ni cuánto dinero representan, mide densidad. Cuando alguien te diga que tal billete "es el más falsificado de la historia", pídele la fuente, porque el dato oficial es más sobrio y más útil: dice qué proporción se detecta y retira, periodo por periodo.

El PPM general de 39.4 a septiembre de 2021 es el punto de partida. A partir de ahí, las denominaciones se separan.

Los números por denominación

Con las cifras acumuladas de enero a septiembre de 2021, así quedó el tablero:

  • Billete de 200 pesos: PPM de 89.9. Es el más alto de los citados por un margen amplio. La buena noticia es que venía a la baja: un decremento del 18.9% respecto al periodo comparable.
  • Billete de 100 pesos: PPM de 16.9. También con tendencia descendente, un decremento del 16% acumulado en el mismo periodo.
  • Billete de 50 pesos: PPM de 7. El más bajo de estos tres en densidad, pero el único que subió: un incremento del 27% frente al mismo periodo del año anterior.

El billete de 500 pesos también se monitorea dentro de este mismo reporte, pero aquí no te voy a dar una cifra porque el dato quedó incompleto en la fuente que consulté, y prefiero no inventarle un número.

Lo que salta a la vista es que el 200 concentra la proporción más alta con diferencia. El 100 va muy por debajo, y el 50, aunque tiene la densidad más baja de los tres, es el que trae la flecha apuntando hacia arriba. Un PPM que crece 27% no es motivo de pánico cuando parte de 7, pero sí es la clase de señal que el banco central observa con lupa, porque las tendencias importan tanto como los niveles.

Por qué la falsificación motiva familias nuevas de billetes

La falsificación es la razón principal por la que un banco central decide emitir una familia nueva de billetes. No es capricho de diseño ni ganas de estrenar caras en el papel: es una carrera contra quien copia.

Y esa carrera se puso más difícil. El avance en equipos de reproducción digital (escáneres, fotocopiadoras a color, impresoras de alta resolución) bajó la barrera de entrada para producir piezas ilegales. En internet incluso se ofrecen tintas y sustratos pensados para falsificar. Contra ese panorama, un billete que se quedó quieto diez años es un billete vulnerable, y por eso Banxico renueva.

Las medidas de la Familia G

La respuesta actual de Banxico es la Familia G, que incorpora medidas de seguridad de última generación. Dos que conviene conocer y buscar con las manos y la luz:

  • Denominación multicolor: el número del valor cambia de tonalidad según cómo incida la luz, algo muy difícil de reproducir con una impresora casera.
  • Hilo dinámico: presente en las denominaciones altas (100, 200, 500 y 1000), un hilo integrado que muestra movimiento al girar el billete.

Estas son las dos medidas que te puedo nombrar con respaldo oficial. Si quieres ver cómo se aplican en piezas concretas, sirve de ejemplo el billete de 50 pesos con el ajolote de la Familia G y el caso curioso del billete de 2000 pesos que casi nadie ha visto en la calle. En ambos se aprecia hacia dónde va el diseño de seguridad mexicano.

El antecedente del 50 pesos en 2013

Que hoy el billete de 50 pesos sea el que más sube en PPM tiene una rima histórica. En 2013 Banxico actualizó ese mismo billete (la versión conocida como F1) precisamente por un incremento en su falsificación, y le sumó nuevos elementos de seguridad.

O sea que el 50 ya tiene expediente. No es la denominación con más densidad de falsos, pero es la que ha obligado a Banxico a mover ficha antes, y el incremento del 27% a septiembre de 2021 sugiere que los falsificadores no le han perdido el interés. Los coyotes del papel copiado son insistentes, hay que reconocerles la constancia aunque no la ética.

Qué hacer con esto

Lo práctico: cuando te pasen un billete, no confíes solo en el tacto del papel. Revisa la denominación multicolor girándolo bajo la luz y, en las denominaciones de 100 en adelante, busca el hilo dinámico y su movimiento. Son medidas pensadas justo para que tú, sin equipo, puedas distinguir el bueno del malo en segundos.

Todas las cifras de este artículo (39.4 general, 200 en 89.9, 100 en 16.9 y 50 en 7, con sus variaciones, a septiembre de 2021) provienen del documento oficial "Nueva familia de billetes" del Banco de México, de uso público.

¿A ti ya te colgaron un billete falso alguna vez, y de qué denominación era? Cuéntalo en el foro, que entre todos afinamos el ojo mejor que cualquier promedio nacional.