En resumen
La única serie mexicana de plata donde cada moneda reproduce otra moneda de nuestra historia: el Caballito, la Macuquina, el Columnario. Aquí te la explico completa, emisión por emisión, para que la caces sin que te vean la cara.
Hay series que celebran un evento y hay una que celebra a las monedas mismas. La Herencia Numismática de México es esa rareza: piezas de plata que en su reverso reproducen otra moneda, una que ya hizo historia. Es rara porque casi ninguna serie hace eso. La mayoría conmemora personajes o fechas. Esta conmemora fierros viejos, y para el que junta monedas mexicanas eso es tocar directo la fibra.
La primera vez que vi una de estas en un grupo de Facebook me quedé pegado un rato. Estaba viendo una moneda de 2011 que llevaba dibujado el Caballito, la pieza más bella que acuñó este país. Una moneda contando la historia de otra moneda. Ahí entendí que esta serie no era para cualquiera, era para el que ya trae el gusanito adentro.
Si vas a juntar la serie completa, o si andas tras una sola pieza, quiero que salgas de aquí sabiendo qué reproduce cada moneda, de qué época viene la original, cómo revisar que la plata que te venden sea de verdad, y cómo conseguirla sin que te vean la cara.
Qué es Herencia Numismática de México
Es una serie de monedas de 100 pesos acuñadas por el Banco de México, todas con centro de plata. Arrancó en 2011 y se fue soltando por emisiones: la I en 2011, la II en 2012, la III en 2013 y la IV en 2014. Cada emisión trae varias piezas, y en total son 24 monedas las que puedes juntar. El decreto que las creó se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 14 de junio de 2011, y ahí está la letra chica que casi nadie lee.
El concepto es sencillo y a la vez brillante. El anverso lleva el Escudo Nacional en relieve con la leyenda Estados Unidos Mexicanos, como manda la ley. El reverso reproduce una pieza emblemática de la numismática mexicana: una macuquina colonial, un peso de la República, un columnario que circuló aquí, una moneda de la Independencia. Junto a esa imagen va la leyenda HERENCIA NUMISMÁTICA DE MÉXICO, la ceca Mo de la Casa de Moneda de México, el año, el signo de 100 pesos y una grafila perlada al borde. Cada una es un pedazo de historia acuñado en plata otra vez, ya en nuestros días.
No es una serie para el que apenas junta cambio en una cajita de galletas. Tiene plata de verdad, cuesta, y está pensada para el coleccionista que ya sabe lo que tiene enfrente. Por eso mismo se aprecia tanto.
Y algo que me gusta explicar a los que vienen saliendo: la serie no está ordenada por época de la moneda original. Banxico no las sacó de la más antigua a la más nueva, las mezcló. En una misma emisión puede convivir una macuquina de 1608 con un ferrocarril de 1950. Juntarla es como armar un rompecabezas de cinco siglos de historia mexicana con las piezas revueltas.
Las especificaciones oficiales según el DOF
Antes de meternos pieza por pieza, aquí están los datos duros del decreto. Estos son los que sirven para pesar y medir lo que te ofrecen. Si una pieza no cuadra con esto, algo trae.
| Dato | Especificación oficial |
|---|---|
| Valor nominal | 100 pesos |
| Forma | Circular |
| Diámetro | 39.0 mm |
| Canto | Estriado discontinuo |
| Centro | Plata Sterling ley 0.925, liga de cobre |
| Peso del centro | 16.812 g |
| Contenido de plata pura | 15.552 g, media onza troy |
| Anillo perimétrico | Aleación de bronce-aluminio |
| Anverso | Escudo Nacional, Estados Unidos Mexicanos |
| Reverso | Pieza histórica, leyenda Herencia Numismática de México, ceca Mo, año, grafila perlada |
| Acuñación | Hasta el 31 de diciembre de 2014 |
Los datos que más te conviene grabarte son tres. El centro es plata Sterling ley 0.925, o sea 92.5 por ciento de plata con liga de cobre, no plata pura ni plata de baja ley. Ese centro pesa 16.812 gramos y guarda 15.552 gramos de plata pura, que es exactamente media onza troy. Y va montado en un anillo de bronce-aluminio, por eso es bimetálica y no una moneda maciza de plata. Cuando alguien te la venda como onza completa de plata, ya sabes que no: es media onza en el centro, el anillo es otro metal.
El diámetro es de 39.0 milímetros y el canto va estriado discontinuo. Ese canto es de los detalles que más delatan una copia mala, porque replicar bien el estriado discontinuo no es fácil. Grábate estos números porque son tu vara de medir en cualquier trato.
Emisión I (2011): el arranque
La primera tanda salió en 2011 y ya venía cargada. Aquí es donde aparece el Caballito, y con eso solo ya valía la pena voltear a ver la serie.
- Caballito 2011: el decreto reproduce el reverso del peso tipo Caballito de 1914, la moneda que casi todos coinciden en llamar la más bella que ha hecho México. Muestra a la Victoria alada montando un caballo al galope con una antorcha en la mano. Es de las piezas más queridas del arranque de la moderna moneda mexicana. Verla en formato Herencia es un lujo, porque la original en buen estado no es nada barata.
- Peso de Bolita 2011: según el decreto es el peso villista de 1913 acuñado en Hidalgo del Parral, Chihuahua, tipo Bolita. Es dinero revolucionario, de los que Villa mandó acuñar en el norte durante la lucha armada. Para el que colecciona lo revolucionario, esta pieza le habla directo, porque cuenta cómo cada bando hacía su propia moneda para pagar la tropa.
- Resplandor Republicano 2011: el clásico 8 reales resplandor de la República, que el decreto fecha en 1824, acuñado en la ceca de Durango con el ensayador R.L. Es de las monedas más importantes que ha hecho México. Anduvo por medio mundo como dinero fuerte durante el siglo XIX, se aceptaba en Asia, Europa y Estados Unidos, era el dólar de su época. Tenerla en la serie es tener a la moneda que puso a México en el mapa del comercio mundial.
- Columnario 2011: el reverso del 8 reales virreinal de 1732, tipo Columnario, la primera de esta forma que se acuñó en México. Las dos columnas de Hércules con la leyenda PLVS VLTRA y los dos globos del viejo y el nuevo mundo. Es antepasada directa del signo de peso, y circuló como plata dura por todo el imperio español.
- Morelos SUD 2011: el decreto la describe como el reverso de la moneda insurgente de Morelos de 8 reales, en cobre, tipo SUD. Son las monedas del Sur, acuñadas por la insurgencia durante la guerra de Independencia, con las iniciales SUD por el Ejército del Sur. Eran monedas de necesidad, hechas en plena guerra con lo que había, y de cobre, no de plata. Representan el México que todavía no nacía pero ya peleaba por existir.
- Busto 2011: el decreto la precisa como el anverso del 8 reales virreinal de Carlos III de 1783, tipo Busto, con el perfil del rey. Cubre el momento en que la moneda colonial dejó atrás el columnario y pasó al retrato del monarca. Completa la tanda inicial con una de las piezas más representativas de la acuñación borbónica en la Nueva España.
Seis piezas para abrir. Si estás empezando con la serie, esta es la emisión con la que más gente se engancha, por el Caballito y por el Resplandor. Yo empezaría por aquí, son las piezas que más rápido te enamoran de la serie completa.
Emisión II (2012): la colonia y el México moderno
En 2012 llegó la segunda tanda y se fue más atrás en el tiempo, a las macuquinas, y también dio un salto al México moderno con el ferrocarril.
- Macuquina 2012: el decreto la ubica como el anverso del 8 reales virreinal de 1608, ceca de México, con inicial F, tipo macuquino. Es la moneda cortada a mano, tosca, irregular, de la primera plata que se acuñó en América. Se hacían recortando un pedazo de plata de una barra y golpeándolo con un cuño, sin molde redondo, por eso ninguna es igual a otra. Con fecha de 1608 es la pieza más antigua de toda la serie, el origen de la moneda mexicana, y un imprescindible.
- Moneda con Chops y Resello de Filipinas 2012: el decreto la precisa como el anverso del 8 reales virreinal de Carlos III de 1804, con resellos de Filipinas y chops. Los chops son los sellitos que los comerciantes chinos le pegaban para certificar que la plata era buena, y el resello de Filipinas era el sello oficial para que circulara en las islas. Nuestra plata cruzaba el Pacífico en el Galeón de Manila y volvía tatuada de tanto viajar.
- Peso de Manita 2012: ojo con esta, que no es peso de plata. El decreto la describe como el reverso de la moneda republicana de 8 escudos de oro, tipo Manita, de 1828, ensayador JM. Le dicen de Manita por el detalle del brazo con el gorro frigio en la mano. Es una pieza de oro de la joven República, de las primeras que acuñó el país ya independiente, y muy buscada por el coleccionista clásico.
- Maximiliano 2012: el decreto la ubica como el anverso del peso del Segundo Imperio de 1866, acuñado en México, con el perfil de Maximiliano de Habsburgo. Es el emperador que Napoleón III mandó a México y que terminó fusilado en 1867. Su peso llevaba su busto y la leyenda de emperador. Cuenta un episodio corto y trágico: un austriaco reinando en México por unos pocos años.
- Ferrocarril del Sureste 2012: un salto al siglo XX. El decreto la describe como el reverso de la moneda de 5 pesos de 1950 por la inauguración del Ferrocarril del Sureste. Rompe con el tono colonial de la emisión y trae la serie de golpe al México industrial de mediados del siglo pasado.
- Zacatecas Tipo LVO 2012: el decreto la precisa como el reverso de la moneda provisional realista de 8 reales de 1811, acuñada en Zacatecas, tipo L.V.O., primer tipo. Es moneda de necesidad del bando realista durante la guerra de Independencia, hecha en la ceca de Zacatecas, mina de plata riquísima que acuñó cantidades enormes durante siglos.
La Macuquina de esta emisión es de las que más quiero yo. Tener en plata moderna la representación de la moneda más antigua de América es como sostener el punto de arranque de todo lo que juntamos hoy.
Emisión III (2013): plata colonial y la Independencia
La tercera tanda de 2013 se metió de lleno en las piezas coloniales y de la guerra de Independencia. Aquí la serie se pone seria para el que estudia la historia monetaria.
- Carlos y Juana 3 Reales 2013: el decreto la describe como el reverso del 3 reales virreinal, con la denominación marcada en puntos, tipo Carlos y Juana, primera serie, ensayador R. Reproduce una de las primerísimas monedas acuñadas en la Casa de Moneda de México, fundada en 1535, apenas unos años después de la Conquista. Llevan los nombres de Carlos y Juana, los reyes de España de entonces. De las piezas más antiguas que puedes representar en cualquier serie mexicana, del primerísimo dinero acuñado en el continente.
- 8 Reales Resplandor con Chops 2013: el decreto la ubica como el reverso del 8 reales republicano tipo resplandor, con chops. Es otro resplandor marcado por los comerciantes asiáticos, complemento perfecto de la moneda con chops y resello de Filipinas de la emisión anterior. Refuerza esa historia de la plata mexicana viajando por Asia y volviendo con las marcas de todos los que la revisaron.
- Primer Imperio 8 Escudos 2013: el decreto la precisa como el anverso del 8 escudos del Primer Imperio de 1822, primer tipo, o sea la moneda de oro de Agustín de Iturbide. Tras consumar la Independencia en 1821, Iturbide se coronó emperador y acuñó moneda con su busto. Duró poco, pero fue el primer dinero del país ya libre de España.
- Junta de Zitácuaro 8 Reales 2013: el decreto la describe como el anverso de la moneda insurgente de la Suprema Junta de América, de 8 reales, de 1811, en plata. Fue el primer intento de gobierno de la insurgencia durante la lucha por la Independencia. Otra pieza de necesidad, hecha por la resistencia para financiar la guerra contra el virreinato.
- 1 Peso de Balanza 2013: el decreto la ubica como el reverso del peso republicano tipo Balanza, acuñado en Zacatecas, ensayador H. Lleva la balanza de la justicia, símbolo de la joven República que buscaba orden y ley después de tantas guerras. Diseño clásico del siglo XIX que todo coleccionista de lo republicano reconoce a la primera.
- Suriana 2 Pesos 2013: el decreto la precisa como el reverso de la moneda zapatista de 2 pesos de 1915, acuñada en Suriana. Es dinero del sur revolucionario, hecho por las fuerzas de Zapata para pagar la tropa en plena guerra civil. Junto con la Morelos SUD y la Junta de Zitácuaro forma el bloque de moneda de necesidad de la serie, el dinero improvisado de los que peleaban.
Esta es la emisión más densa en historia. Si te gusta el período colonial y de Independencia, es tu preferida asegurada. La que más te hace apreciar de dónde viene cada peso que traemos en la bolsa hoy.
Emisión IV (2014): el cierre con piezas raras
La cuarta y última tanda de 2014 se fue por las piezas menos comunes, las que solo el coleccionista clavado conoce por nombre.
- Pelucona 2014: el decreto la ubica como el anverso del 8 escudos virreinal tipo Pelucona, de Fernando VI, de 1748. Es el famoso 8 escudos de oro colonial, apodado así por la peluca del busto real, esos rizos abundantes del rey borbón en el anverso. Es de las monedas más deseadas de toda la numismática hispanoamericana, y en oro original vale una fortuna. En la serie Herencia la tienes reproducida, y eso ya es un privilegio.
- Muera Huerta 2014: el decreto la precisa como el reverso de la moneda villista de 1 peso de 1914, acuñada en Cuencamé, Durango, tipo seis estrellas. Es dinero revolucionario del norte, de las emisiones que hizo la División del Norte de Villa para pagar la tropa. Cada ceca villista tenía su seña, y las seis estrellas identifican a la de Cuencamé. Testimonio de cómo la Revolución fabricaba su propio dinero sobre la marcha.
- 60 Pesos de Oaxaca 2014: el decreto la describe como el anverso de la moneda revolucionaria del Estado Libre y Soberano de Oaxaca, de 60 pesos, de 1916. Durante la Revolución, con el país partido y sin gobierno central fuerte, varios estados acuñaron su propia moneda para pagar tropas. Oaxaca fue de los más activos, y estas piezas son testimonio de un México fragmentado en plena guerra civil.
- Oaxaca León Grande 2014: el decreto la ubica como el reverso de la moneda provisional realista de Oaxaca, de 8 reales, de 1812, tipo León Grande. Ojo, esta es realista y colonial, no revolucionaria: es moneda de necesidad del bando del virrey durante la guerra de Independencia, distinta de los 60 pesos de la Revolución. Muestra cómo Oaxaca fue tierra de acuñaciones de emergencia en dos guerras separadas por un siglo.
- Cuarto Republicano de Cobre 2014: el decreto la precisa como el reverso de la moneda republicana de un cuarto de real, en cobre, de 1834, inicial A. No era de plata ni de oro, era el dinero chico de todos los días, el que usaba la gente para comprar el pan. La serie no solo homenajea la plata fina, también reconoce la moneda humilde que movía la economía real del pueblo.
- Resello Guayana Inglesa 2014: el decreto la describe como el anverso del 8 reales virreinal de Carlos IV de 1806, tipo Busto, con resello de la Guayana Inglesa. Los ingleses le ponían una contramarca a nuestra plata para que valiera en sus colonias del Caribe. Prueba de que la moneda mexicana era dinero fuerte hasta en territorio británico.
Con la Pelucona y la Muera Huerta, esta emisión cierra la serie con broche de oro. Son piezas que le hablan al coleccionista de años, no al que va empezando. Si logras juntar la emisión IV completa, ya te ganaste el respeto de cualquier grupo.
El calendario de emisiones: cómo Banxico las fue soltando
Una cosa que confunde al novato es el orden. Aquí está claro y en tabla, para que no te pierdas.
| Emisión | Año | Piezas | Enfoque principal |
|---|---|---|---|
| I | 2011 | 6 | Caballito, resplandor, columnario, insurgencia de Morelos |
| II | 2012 | 6 | Macuquina, plata que viajó a Asia, Segundo Imperio, ferrocarril |
| III | 2013 | 6 | Colonial temprano, oro de Iturbide, insurgencia |
| IV | 2014 | 6 | Pelucona, revolucionarias de Oaxaca, resellos, cobre |
Banxico sacó una emisión por año, de 2011 a 2014, seis piezas cada vez. No las repartió en orden cronológico de la moneda original, las mezcló a lo largo de las cuatro tandas. Si quieres armar tu vitrina por época histórica, vas a tener que revolver piezas de las cuatro emisiones. Si la armas por emisión, respetas el orden con el que Banxico las liberó. Las dos formas son válidas, es cuestión de gusto.
Lo importante para completar la serie: las de 2011 llevan más tiempo en el mercado, hay más movimiento y las ves más seguido en los grupos. Las de 2014 son las más recientes y las que menos aparecen sueltas. Si andas cerrando la serie, deja la emisión IV para el final porque es la que más te va a costar de encontrar.
Cómo distinguir una Herencia auténtica
Como toda serie de plata que se cotiza, aparecen las imitaciones y los que te quieren dar gato por liebre. Aquí van los puntos que yo reviso antes de soltar el dinero. No es ciencia, es sentido común y un poco de práctica.
Primero, el material y el peso. El centro es plata Sterling ley 0.925, no cualquier metal plateado, y va montado en un anillo de bronce-aluminio. El centro debe pesar 16.812 gramos según el decreto, con media onza troy de plata pura dentro. La plata tiene un peso y un tacto que no engañan una vez que le agarras el ojo. Una pieza que se siente ligera de más, o que suena a hojalata cuando la haces sonar suave, ya te está diciendo algo. Pésala y mide su diámetro de 39.0 milímetros contra el dato oficial antes de comprar.
Segundo, el canto. El decreto marca canto estriado discontinuo, no un borde liso, chueco o mal terminado. Ese estriado discontinuo es difícil de replicar bien, por eso es de los detalles que más rápido delatan una copia barata. Un canto improvisado, liso o poroso es bandera roja.
Tercero, los relieves. Estas monedas se acuñaron con calidad moderna. Los detalles del reverso, la macuquina, el resplandor, la Pelucona, deben verse limpios y definidos. Una copia barata pierde nitidez, se ve aguada. Compara siempre contra la foto de la ficha oficial en Pesoteca antes de cerrar el trato.
Cuarto, el anverso. Todas llevan el Escudo Nacional. Verifica que esté completo y correcto, sin deformaciones raras.
Y quinto, el precio. Si alguien te ofrece una pieza de plata de esta serie regalada, sospecha. La plata tiene un piso de valor por el metal mismo, y nadie que sepa lo que tiene te la va a vender muy por debajo. Cuando algo suena demasiado bueno, casi siempre es porque no es lo que dicen.
Si tienes dudas con una pieza, súbela al foro con fotos del anverso, el reverso y el canto. Somos varios los que ya tenemos ojo para estas y te decimos qué vemos.
Errores comunes al empezar esta colección
A los que apenas se meten a juntar la serie les pasan siempre las mismas cosas. Te las adelanto para que no tropieces donde tropezamos todos.
El primero es querer completarla rápido. Son 24 piezas de plata, no las vas a juntar en un mes ni pagando de más. El que se desespera termina comprando caro y aceptando piezas circuladas a precio de nuevas. Esta serie es de paciencia. Ve juntando de a poco y aguanta las ganas cuando el precio no cuadra.
El segundo es no revisar el estado. Una pieza sin circular no vale lo mismo que una manoseada, aunque sea la misma moneda de la misma emisión. Hay quien compra una Herencia gastada pensando que da igual porque es plata. No da igual, el estado manda en el precio siempre. Aprende a distinguir una pieza con brillo de una ya trajinada.
El tercero, y este me duele porque a mí me pasó con otra serie: la conservación. La plata se mancha, se oxida, se opaca si la guardas mal. Yo al principio pensaba que con una cápsula cualquiera bastaba, y aprendí a la mala que no. Usa cápsulas inertes de verdad, guantes para no dejar huella con el dedo, y sobres antihumedad. Una Herencia manchada por mala guarda pierde valor.
El cuarto es no comparar antes de comprar. El novato ve la primera pieza que aparece y la compra porque teme que no salga otra. Va a salir otra, siempre sale otra. Pregunta en los grupos qué se está pagando por esa emisión y ese estado antes de soltar el dinero. El apuro es el mejor amigo del revendedor.
Y el quinto es comprar sin saber qué compras. Aprovecha las fichas de cada pieza para leer qué reproduce y de qué época viene. Mientras más entiendas la historia detrás de cada moneda, mejor compras y menos te engañan. El que sabe qué está comprando no cae.
Por qué vale la pena juntarla
Hay tres razones y las tres pesan.
La primera es la plata. Le da un piso de valor que las conmemorativas de circulación no tienen. Si algún día la sueltas, la plata siempre vale algo por el metal.
La segunda es la historia. Junta las 24 y tienes en una vitrina la línea completa de la moneda mexicana: la macuquina colonial, el columnario, los 8 reales que dieron la vuelta al mundo, las de la Independencia, las de la Revolución, el Caballito del siglo XX. Es un curso de numismática mexicana en plata.
La tercera es la belleza. Reproducir una macuquina o una Pelucona con calidad de acuñación moderna deja piezas que se disfrutan solo de verlas bajo la luz. El que la tiene, la presume, y con razón.
Herencia frente a otras series de plata de Banxico
Banxico ha hecho varias series de plata a lo largo de los años, y vale la pena ubicar dónde encaja la Herencia para que sepas qué estás juntando.
Están las onzas de plata Libertad, plata pura pensada casi como inversión, con el Ángel de la Independencia. Esas se juntan por el metal y por la fecha, hay quien las compra por onza como quien compra plata en bruto. La Herencia no es plata de inversión, es plata conmemorativa con un concepto detrás.
Están las conmemorativas de eventos, muchas monedas de plata que Banxico ha sacado por aniversarios y personajes. Esas homenajean una fecha o alguien. La Herencia homenajea a las monedas mismas, y ese giro la hace única. Ninguna otra serie mexicana convierte a la moneda histórica en la protagonista del reverso.
Y están las de circulación conmemorativa, como las 20 pesos que todos buscamos en el banco. Son de metales comunes, salen a circulación, y las junta hasta el que apenas empieza con una cajita. La Herencia no circula, no la pides de cambio, es plata de coleccionista pura.
En una frase: la Libertad la juntas por el metal, las de circulación por la caza en el banco, y la Herencia por la historia. Muchos coleccionistas mexicanos serios tenemos algo de las tres, porque cuentan capítulos distintos de lo mismo.
Cómo cazar la serie
Esta serie no la vas a encontrar en el banco pidiendo cambio. Es plata, es de emisión limitada y ya tiene más de diez años la primera tanda. Se consigue en otro terreno.
El primer lugar son los grupos de coleccionistas en Facebook, sobre todo Numismática Mexicana. Ahí aparecen piezas sueltas cuando alguien vende o deshace una colección. El segundo son las tiendas del Centro y ferias como la de Azcapotzalco, aunque ahí tienes que traer el ojo bien abierto.
Y aquí va el consejo de par a par: cuidado con los coyotes. En una serie de plata como esta, el sobreprecio es el pan de cada día. El formal del Centro te la puede querer poner al doble de lo que vale porque sabe que la quieres. No te cases con la primera. Compara, pregunta en los grupos qué se está pagando, y si el vendedor no te da confianza, déjala pasar. Va a salir otra.
Si vas a empezar a juntar esta serie o ya andas tras alguna pieza, pásate por el hub de la serie Herencia Numismática de México para ver las 24 fichas en un solo lugar. Y si quieres buscarlas en persona sin caer con un revendedor, checa el directorio de tiendas para ubicar dónde buscar.
¿Ya tienes alguna de estas en tu vitrina? ¿Cuál es la que llevas tiempo cazando? Súbela al foro y comparamos, seguro alguien de la comunidad tiene la que te falta.
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