Reverso de la moneda de 20 pesos de Belisario Domínguez 2013

Hay una moneda de 20 pesos que la gente cambia en la tienda sin voltearla siquiera, y que carga encima el retrato de un hombre al que mataron por dar un discurso. Belisario Domínguez subió a la tribuna del Senado en 1913, denunció al gobierno de Victoriano Huerta, y por eso lo asesinaron. Cien años después Banxico le puso la cara en una bimetálica de circulación, se acuñó apenas un millón, y hoy varias de esas piezas terminaron en la alcancía de alguien que no tiene idea de lo que trae en la mano. Yo llevo años cazando este tipo de rarezas y esta es de las que valen el esfuerzo.

Un millón de piezas: por qué esto sí importa

El número que hay que grabarse es 1,000,000. Un millón de monedas suena a muchísimo hasta que uno lo compara con lo que Banxico suele soltar en la familia de los veintes. Esta ficha pertenece a la serie de 20 pesos conmemorativas, y dentro de esa serie hay de todo, desde tirajes cortos hasta monstruos de distribución masiva.

Para dimensionarlo: el cabezón del Bicentenario 2021 se acuñó en 262.8 millones de piezas. Doscientos sesenta y dos veces más que este Belisario. Por eso el cabezón lo tienes tú, lo tengo yo y lo tiene tu vecino, mientras que el de Belisario cuesta trabajo juntarlo sano. La escasez relativa es la que manda el precio, y aquí el millón trabaja a favor del que la guardó a tiempo.

La comparación más justa es con la 20 pesos de la Toma de Zacatecas 2014, que también salió en un millón y que también está cotizada por lo mismo. Son primas hermanas en rareza. Si andas juntando la serie completa, estas dos son las que te van a doler en el bolsillo.

El reverso: retrato, dos bandas y ENNOBLECIÓ A LA PATRIA

El diseño está bien resuelto. En el reverso va el retrato de tres cuartos de perfil derecho del senador chiapaneco Belisario Domínguez Palencia, y detrás de él dos bandas. Sobre el retrato, en tres líneas, la leyenda BELISARIO DOMÍNGUEZ ENNOBLECIÓ A LA PATRIA. No es una frase de relleno, es exactamente lo que hizo.

A la derecha aparece la ceca M° con los años 1863-2013, que son las dos fechas que la moneda conmemora al mismo tiempo: 150 años de su nacimiento en 1863 y 100 de su muerte en 1913. En el margen izquierdo se lee 100 ANIVERSARIO LUCTUOSO y en el derecho 150 ANIVERSARIO DE SU NACIMIENTO. En el exergo va la denominación $20, y todo el conjunto lo cierra una gráfila geométrica de cuadros con puntos y triángulos.

Es una bimetálica de 32 mm y 15.945 gramos, del mismo formato físico que el resto de los veintes conmemorativos. Nada raro en la mano, y ahí está justamente la trampa: pasa por moneda de cambio común y la gente no la mira dos veces.

Belisario Domínguez: el médico que habló

Aquí toca bajar la voz. Belisario Domínguez fue médico y senador por Chiapas. En 1913, en pleno gobierno de Victoriano Huerta tras el golpe conocido como la Decena Trágica, redactó un discurso durísimo denunciando al régimen. No lo dejaron leerlo en tribuna, así que lo mandó imprimir y circular. Por atreverse a decir en voz alta lo que muchos callaban, lo asesinaron ese mismo año.

De ahí que sea un símbolo de valentía civil en México. El Senado de la República entrega en su honor la Medalla Belisario Domínguez, el máximo reconocimiento que otorga esa cámara. Cuando uno junta esta moneda vale la pena saber qué carga trae encima, porque no es un prócer más de los que ponen en el metal por costumbre. Es el hombre al que mataron por hablar.

Cuánto vale y cómo conseguirla sana

En el terreno práctico, hoy esta pieza se mueve entre 400 y 900 pesos, dependiendo del estado de conservación. Una circulada, rayada y con el brillo comido, vale menos. Una en BU, con su lustre completo y sin manoseo, se va a la parte alta del rango. Si la sacaste directo del blister del Banco de México en su momento, felicidades, esa es la que todos quieren.

Consejo de cazador: revisa el bimetálico. En estas monedas el anillo y el corazón a veces se aflojan o se manchan de manera distinta, y una pieza con el centro oxidado o con golpes en el canto pierde valor rápido. Busca cara limpia, canto sin machucones y ese brillo parejo que solo trae la que nunca circuló.

Para conseguirla, los grupos de Facebook de numismática mexicana son el primer lugar, y ahí sí regatea con calma. En la Calle de Palma y en las ferias la vas a encontrar, pero cuidado con los coyotes del centro que ven cara de novato y te la ponen en mil doscientos "porque es rarísima". Es cotizada, sí, pero no tanto. Si alguien te la quiere vender al doble del rango porque supuestamente "ya no existen", date la vuelta y espera al siguiente vendedor.

Yo la tengo bien guardada y no pienso soltarla, no por el precio sino por lo que representa. ¿Ustedes ya la tienen en su colección, o de plano se les fue en un cambio de la tienda sin darse cuenta? Cuéntenme en el foro a cómo la consiguieron y en qué estado.